El ascenso a Haza del Lino desde Órgiva es una de las grandes subidas de la Alpujarra baja y uno de los puertos más completos de la Costa Tropical granadina. La carretera enlaza el valle del Guadalfeo con los bosques y zonas altas de la Sierra de la Contraviesa, ofreciendo un recorrido largo, muy regular y con constantes panorámicas sobre el Mediterráneo.
La ascensión comparte gran parte de su recorrido con la subida a la Sierra de Lújar hasta alcanzar Puerto Camacho, pero posteriormente continúa hacia el oeste por una carretera más amable y panorámica que culmina en el entorno de Haza del Lino, una de las zonas más elevadas y boscosas de esta sierra litoral.
Sin llegar a la brutalidad extrema de Sierra de Lújar, Haza del Lino es un puerto muy exigente por acumulación, ideal para ciclistas de fondo que disfrutan de ascensiones largas y sostenidas. Asimismo, el ascenso conocido entre los ciclistas granadinos y malagueños, especialmente por su combinación de longitud, tranquilidad y belleza paisajística. Su ubicación entre la Alpujarra y el mar permite realizar rutas espectaculares enlazando varios puertos de montaña. La subida ha ganado fama dentro del cicloturismo andaluz gracias a sus magníficas vistas, su escaso tráfico y la posibilidad de continuar hacia otros grandes puertos de la zona. Es una ascensión muy apreciada para entrenamientos de resistencia y jornadas de gran desnivel acumulado.
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📊Altimetría y características
Altitud final: 1.297 m
Distancia: 19,7 km
Desnivel positivo: 978 m
Pendiente media: 5,0 %
Pendiente máxima: ~10–11 %
Coeficiente: 206
Inicio: ~320 m (Órgiva)
Paso clave: Puerto Camacho (1.121 m)
Tipo de puerto: largo y constante.
Carretera: buen asfalto y anchura correcta (A-348).
Tráfico: muy reducido.
Entorno: montaña mediterránea y pinares de altura.
Dificultad: media-alta por longitud y continuidad.
| Fuente: altimetrias.net |
La subida arranca en Órgiva (A-348), en el valle del río Guadalfeo, con rampas ya exigentes cercanas al 7–8 %, dejando claro desde el inicio que no habrá demasiado margen para relajarse. El puerto gana altura rápidamente desde los primeros metros.
En los primeros kilómetros, la carretera atraviesa zonas agrícolas y pequeñas áreas habitadas, todavía con cierta presencia de vegetación mediterránea. El firme es bueno y permite mantener cadencia estable.
Entre los km 2 y 5, la pendiente se mantiene muy constante y regular entre el 7 y el 8 %, acumulando desgaste progresivo sin grandes descansos.
La carretera gana altura mediante curvas amplias y largas rectas donde ya aparecen magníficas vistas hacia la Alpujarra y más adelante hacia el Mediterráneo.
Sobre el km 5–6 aparece un breve alivio, con pendientes más suaves cercanas al 4–5 %. Este descanso resulta importante de cara a la segunda mitad de la subida.
Tras ese pequeño respiro, el puerto vuelve a endurecerse gradualmente con porcentajes cercanos al 6–7 %. La sensación de aislamiento empieza a hacerse evidente.El entorno se vuelve cada vez más montañoso y seco, abandonando progresivamente la vegetación más densa de cotas bajas.
Entre los km 8 y 11 aparece una de las zonas más exigentes antes de coronar Puerto Camacho, con rampas frecuentes cercanas al 9–10 %.
Puerto Camacho es la fase más regular del paso con 800 metros de desnivel, aunque después de un terreno favorable, los últimos kilómetros vuelven a tener medias exigentes.
Tras coronar Puerto Camacho, aparece un breve descenso y varios falsos llanos que rompen completamente el ritmo previo. Dejamos a la derecha el desvío al duro ascenso a la sierra de Lújar.
Esta transición ofrece un alivio físico importante antes de afrontar la subida definitiva hacia Haza del Lino. El descenso concluye en la Venta Cañadas, donde se encuentra el desvío de Alcázar.
El tramo hacia Haza del Lino presenta pendientes más moderadas, generalmente entre el 4 y el 7 %, aunque con algún repecho más duro.
En torno a la Collada de la Argüela reaparecen rampas cercanas al 9–11 %, especialmente exigentes por el kilometraje acumulado. Vemos la impresionante vertiente del paso por Rubite.
Los últimos kilómetros alternan pequeños descansos con rampas sostenidas alrededor del 6–7 %, manteniendo la exigencia hasta el final.
La aproximación a Haza del Lino resulta muy panorámica, con amplias vistas hacia Sierra Nevada, la Sierra de Lújar y la costa granadina.La llegada a la cima culmina una ascensión larga, equilibrada y muy completa, donde la regularidad y la resistencia pesan más que la explosividad.
Finalmente, con unos últimos metros suaves, coronamos este precioso paso a una altura de 1280 metros, que nos da acceso hacia la costa granadina.