ASCENSO A LA SIERRA DE ALFAGUARA (por Puerto Lobo)

La ascensión a la Sierra de Alfaguara desde Granada es una subida larga, constante y muy adecuada para ciclistas de fondo. Aunque la pendiente media no resulta excesiva, el puerto va endureciéndose progresivamente hasta convertir la segunda mitad en un esfuerzo sostenido y exigente. La carretera atraviesa los municipios de Víznar y Alfacar antes de internarse plenamente en la Sierra de Huétor.
El recorrido combina tramos urbanos en la salida con un entorno de montaña cada vez más frondoso conforme se gana altura. La sensación general es la de una subida continua, sin grandes descansos y con numerosos cambios de pendiente que obligan a regular el esfuerzo.
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                                📊Altimetría y características

Longitud: 12,13 km

Altitud inicial: 755 m

Altitud final: 1.499 m

Desnivel acumulado: 691 m

Pendiente media: 5,7%

Rampas máximas: 13%

Coeficiente APM: 136

Carretera: ancha y en buen estado general.

Tráfico: moderado en la parte inicial.

Sombra: abundante en gran parte del recorrido.

Fuente: andaluciaciclismo.com

La ascensión comienza en la capital granadina, en un entorno todavía urbano y con una pendiente inicial muy suave. Los primeros metros permiten encontrar ritmo antes de abandonar definitivamente la ciudad.
El puerto empieza a mostrar sus intenciones con porcentajes próximos al 6%. Rodamos por una vía ancha y bastante transitada con una orientación hacia el sur.
La carretera comienza a ganar altura de forma más constante mientras aparecen las primeras rampas del 10%. El entorno urbano desaparece poco a poco.
En torno al kilómetro dos aparece uno de los primeros tramos exigentes de la subida al pasar por la localidad de El Fargue. La pendiente media aumenta claramente y obliga a estabilizar el esfuerzo.
Este sector comprometido, hasta coronar el Puerto Lobo (1120 metros), tiene un kilómetro entre el 8-9% y máximas por encima del 10%.
Tras coronar y girar a la izquierda, una vez pasado el puente por la autovía A-92, entramos en la Sierra de Huétor.
Los porcentajes, en una zona ondulada y boscosa durante varios kilómetros, tienen medias irregulares al 3% que pronto serán más duras.
Entre los kilómetros cinco y siete aparece uno de los bloques más exigentes de toda la ascensión. La pendiente media ronda el 8% durante bastante tiempo.
La carretera gana atractivo paisajístico conforme se interna en la sierra. El bosque proporciona abundante sombra y hace mucho más agradable el esfuerzo.
Pasamos por un período de ligero descenso y falso llano que nos conduce a la fase final y más dura del trazado, lo que serán sus últimos 5 kms hasta coronar.
En torno al kilómetro ocho aparece otro de los sectores más duros del puerto. Las piernas empiezan a notar claramente el desgaste acumulado.
La subida continúa muy regular y constante, ya claramente en plena Sierra de Alfaguara. El tráfico suele disminuir bastante en esta parte final.
En un recorrido final espectacular, pasamos por varias curvas de herradura. Los porcentajes, intensos, tienen las medias más duras del recorrido, en torno al 9%. 
Entre el kilómetro 9 y 10, desacelera la pendiente y se situa en cómodos porcentajes, con alguna que otra sorpresa.
El paso por Fuente La Teja sirve como referencia visual antes del desenlace definitivo. La altitud ya supera claramente los 1.390 metros.
La cima se alcanza a 1.499 metros de altitud, en un entorno completamente de montaña. El final deja una sensación de subida larga, constante y muy exigente por acumulación.

ASCENSO A HAZA DE LINO (por Órgiva)

El ascenso a Haza del Lino desde Órgiva es una de las grandes subidas de la Alpujarra baja y uno de los puertos más completos de la Costa Tropical granadina. La carretera enlaza el valle del Guadalfeo con los bosques y zonas altas de la Sierra de la Contraviesa, ofreciendo un recorrido largo, muy regular y con constantes panorámicas sobre el Mediterráneo.
La ascensión comparte gran parte de su recorrido con la subida a la Sierra de Lújar hasta alcanzar Puerto Camacho, pero posteriormente continúa hacia el oeste por una carretera más amable y panorámica que culmina en el entorno de Haza del Lino, una de las zonas más elevadas y boscosas de esta sierra litoral.

Sin llegar a la brutalidad extrema de Sierra de Lújar, Haza del Lino es un puerto muy exigente por acumulación, ideal para ciclistas de fondo que disfrutan de ascensiones largas y sostenidas. Asimismo, el ascenso conocido entre los ciclistas granadinos y malagueños, especialmente por su combinación de longitud, tranquilidad y belleza paisajística. Su ubicación entre la Alpujarra y el mar permite realizar rutas espectaculares enlazando varios puertos de montaña. La subida ha ganado fama dentro del cicloturismo andaluz gracias a sus magníficas vistas, su escaso tráfico y la posibilidad de continuar hacia otros grandes puertos de la zona. Es una ascensión muy apreciada para entrenamientos de resistencia y jornadas de gran desnivel acumulado.
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📊Altimetría y características

Altitud final: 1.297 m

Distancia: 19,7 km

Desnivel positivo: 978 m

Pendiente media: 5,0 %

Pendiente máxima: ~10–11 %

Coeficiente: 206

Inicio: ~320 m (Órgiva)

Paso clave: Puerto Camacho (1.121 m)

Tipo de puerto: largo y constante.

Carretera: buen asfalto y anchura correcta (A-348).

Tráfico: muy reducido.

Entorno: montaña mediterránea y pinares de altura.

Dificultad: media-alta por longitud y continuidad.

Fuente: altimetrias.net
La subida arranca en Órgiva (A-348), en el valle del río Guadalfeo, con rampas ya exigentes cercanas al 7–8 %, dejando claro desde el inicio que no habrá demasiado margen para relajarse. El puerto gana altura rápidamente desde los primeros metros.
En los primeros kilómetros, la carretera atraviesa zonas agrícolas y pequeñas áreas habitadas, todavía con cierta presencia de vegetación mediterránea. El firme es bueno y permite mantener cadencia estable.
Entre los km 2 y 5, la pendiente se mantiene muy constante y regular entre el 7 y el 8 %, acumulando desgaste progresivo sin grandes descansos. 
La carretera gana altura mediante curvas amplias y largas rectas donde ya aparecen magníficas vistas hacia la Alpujarra y más adelante hacia el Mediterráneo.
Sobre el km 5–6 aparece un breve alivio, con pendientes más suaves cercanas al 4–5 %. Este descanso resulta importante de cara a la segunda mitad de la subida.
Tras ese pequeño respiro, el puerto vuelve a endurecerse gradualmente con porcentajes cercanos al 6–7 %. La sensación de aislamiento empieza a hacerse evidente.
El entorno se vuelve cada vez más montañoso y seco, abandonando progresivamente la vegetación más densa de cotas bajas.
Entre los km 8 y 11 aparece una de las zonas más exigentes antes de coronar Puerto Camacho, con rampas frecuentes cercanas al 9–10 %. 
Puerto Camacho es la fase más regular del paso con 800 metros de desnivel, aunque después de un terreno favorable, los últimos kilómetros vuelven a tener medias exigentes.
Tras coronar Puerto Camacho, aparece un breve descenso y varios falsos llanos que rompen completamente el ritmo previo. Dejamos a la derecha el desvío al duro ascenso a la sierra de Lújar.
Esta transición ofrece un alivio físico importante antes de afrontar la subida definitiva hacia Haza del Lino. El descenso concluye en la Venta Cañadas, donde se encuentra el desvío de Alcázar.
El tramo hacia Haza del Lino presenta pendientes más moderadas, generalmente entre el 4 y el 7 %, aunque con algún repecho más duro.
En torno a la Collada de la Argüela reaparecen rampas cercanas al 9–11 %, especialmente exigentes por el kilometraje acumulado. Vemos la impresionante vertiente del paso por Rubite.
Los últimos kilómetros alternan pequeños descansos con rampas sostenidas alrededor del 6–7 %, manteniendo la exigencia hasta el final.
La aproximación a Haza del Lino resulta muy panorámica, con amplias vistas hacia Sierra Nevada, la Sierra de Lújar y la costa granadina.
La llegada a la cima culmina una ascensión larga, equilibrada y muy completa, donde la regularidad y la resistencia pesan más que la explosividad.
Finalmente, con unos últimos metros suaves, coronamos este precioso paso a una altura de 1280 metros, que nos da acceso hacia la costa granadina.

ASCENSO A LA SIERRA DE LÚJAR (por Órgiva)

La subida a la Sierra de Lújar desde Órgiva es una de las ascensiones más duras y espectaculares de Andalucía. El puerto asciende desde el corazón de la Alpujarra granadina hasta las cotas más altas del macizo de Lújar, terminando junto a los repetidores y antenas que coronan la sierra a casi 1.900 metros de altitud.
La ascensión destaca por su enorme desnivel acumulado, su carácter aislado y la brutal segunda mitad tras superar el entorno de Puerto Camacho. A partir del desvío hacia las antenas, la carretera se vuelve más áspera y exigente, adentrándose en una montaña árida y mineral donde el viento y la exposición endurecen todavía más el reto. Se trata de una subida extrema para estándares andaluces: larga, sostenida y con un tramo final realmente duro, comparable a algunas de las ascensiones más temibles del sur peninsular. Asimismo, la Sierra de Lújar es un auténtico puerto de culto para el cicloturismo de gran fondo. Aunque lejos de la popularidad de puertos como el Pico Veleta, Haza Llana, muchos ciclistas la consideran una de las ascensiones más salvajes y auténticas de Andalucía. Su combinación de desnivel, firme irregular y aislamiento la convierten en un desafío reservado para ciclistas experimentados. Es muy habitual verla incluida en rutas de ultraciclismo y grandes travesías por la Alpujarra y la Costa Tropical.
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📊Altimetría y características

Altitud final: 1.870 m

Distancia: 20,7 km

Desnivel positivo: 1.551 m

Pendiente media: 7,5 %

Pendiente máxima: ~15 %

Coeficiente: 378

Inicio: ~320 m (Órgiva)

Paso intermedio: Puerto Camacho (1.121 m)

Tipo de puerto: extremadamente duro y sostenido.

Carretera: Puerto Camacho (A-348), perfecto estado. Rugosa y muy deteriorada tras el desvío.

Tráfico: muy escaso.

Entorno: montaña mediterránea y paisaje mineral.

Dificultad: muy alta / extrema.

Fuente: altimetrias.net

La subida arranca en Órgiva (A-348), en el valle del río Guadalfeo, con rampas ya exigentes cercanas al 7–8 %, dejando claro desde el inicio que no habrá demasiado margen para relajarse. El puerto gana altura rápidamente desde los primeros metros.
En los primeros kilómetros, la carretera atraviesa zonas agrícolas y pequeñas áreas habitadas, todavía con cierta presencia de vegetación mediterránea. El firme es bueno y permite mantener cadencia estable.
Entre los km 2 y 5, la pendiente se mantiene muy constante y regular entre el 7 y el 8 %, acumulando desgaste progresivo sin grandes descansos. 
La carretera gana altura mediante curvas amplias y largas rectas donde ya aparecen magníficas vistas hacia la Alpujarra y más adelante hacia el Mediterráneo.
Sobre el km 5–6 aparece un breve alivio, con pendientes más suaves cercanas al 4–5 %. Este descanso resulta importante de cara a la segunda mitad de la subida.
Tras ese pequeño respiro, el puerto vuelve a endurecerse gradualmente con porcentajes cercanos al 6–7 %. La sensación de aislamiento empieza a hacerse evidente.
El entorno se vuelve cada vez más montañoso y seco, abandonando progresivamente la vegetación más densa de cotas bajas.
Entre los km 8 y 11 aparece una de las zonas más exigentes antes de coronar Puerto Camacho, con rampas frecuentes cercanas al 9–10 %. 
Puerto Camacho marca una frontera psicológica fundamental. Hasta este punto, la subida ya acumula más de 800 metros de desnivel, pero todavía queda la parte más dura.
Al tomar el desvío hacia los repetidores de la sierra de Lújar, cambia totalmente el carácter de la ascensión. El asfalto empeora claramente y la carretera se vuelve mucho más áspera. 
Asimismo, es complicado el ascenso con bicicleta de carretera, pero algo más el descenso, con muchos socavones, pendientes agresivas, gravilla y zonas sin asfalto.
El tramo posterior al desvío presenta pendientes muy sostenidas, raramente bajando del 8 %. Además, el firme rugoso multiplica la sensación de dureza. Al fondo vemos la vía que conduce hacia el ascenso a Haza de Lino (1280 metros).
Entre los km 13 y 15 aparecen largas rectas con rampas del 10–12 %, muy expuestas al viento y sin apenas referencias visuales cercanas.
El paisaje se transforma en un escenario casi lunar, dominado por roca, matorral bajo y grandes panorámicas hacia Sierra Nevada y la costa.
La ausencia de tráfico es total, reforzando la sensación de ascensión remota y salvaje. El silencio de la montaña domina completamente el entorno.
En los km 15–17, el puerto entra en su fase decisiva, con pendientes constantes del 9–10 % sobre un firme cada vez más irregular, remontando un sinfín de rectas enlazadas con cerradas horquillas.
El viento suele jugar un papel importante en esta parte alta de la Sierra de Lújar, endureciendo aún más las largas rectas expuestas.
Cerca de los 1.600 metros aparecen rampas que alcanzan el 12–14 %, especialmente duras por el desgaste acumulado tras más de 15 kilómetros de ascensión.
Los últimos dos kilómetros son brutales tanto física como mentalmente. La carretera parece no terminar nunca mientras las antenas permanecen visibles en lo alto.
El tramo final combina porcentajes cercanos al 9–12 % con un asfalto roto que obliga a pedalear constantemente sentado y con mucha tracción.
Exhaustos, después de una dura rampa, pasamos por delante de las primeras tres antenas, para continuar con un ligero descenso y acabar los últimos metros con una rampa final hasta llegar a los repetidores, con rampas por encima del 15%.
La llegada a las antenas culmina una de las ascensiones más impresionantes y extremas del sur de España, un puerto donde resistencia, gestión del esfuerzo y fortaleza mental son absolutamente decisivas.

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