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COLLE DELL'ASSIETTA (Ruta circular por la Strada dell’Assietta)

El Colle dell’Assietta es uno de los pasos de montaña más espectaculares de los Alpes italianos, situado en la región del Piamonte, dentro del Valle de Susa. Se encuentra en la cordillera de los Alpes Cotios del entorno de Turín, concretamente en el Parque Natural de San Bosco Salbertrand y conecta la zona del Colle delle Finestre con las pistas de esquí de Sauze d’Oulx o Sestrière, a través de una ruta de alta montaña que ofrece un entorno realmente impresionante: la Strada dell'Assieta.

Explorando la Strada dell’Assietta: una ruta épica en los Alpes

La Strada dell’Assietta es un camino histórico de alta montaña que recorre la cresta alpina a más de 2.000 metros de altitud. Esta pista de tierra de casi 30 kms atraviesa algunos de los paisajes más impresionantes del Piamonte, ofreciendo un desafío único para ciclistas de gravel y MTB.
Asimismo, el recorrido circular (descargable en el enlace) que les ofrecemos comienza en la histórica ciudad de Susa (503 m), punto de partida ideal para los ciclistas que buscan un impresionante reto alpino.
Desde Meana de Susa, la ruta asciende por carretera asfaltada hasta el imponente Colle delle Finestre (2176 m), famoso por su papel en el Giro de Italia y por su desafiante tramo final de tierra con pendientes muy exigentes.
Este icónico puerto alpino del Piamonte, tiene 18,6 kms de ascenso, un desnivel de 1.694 m y una pendiente media del 9,2%. La primera parte transcurre por carretera asfaltada, pero los últimos 8 km son de pista de tierra, lo que añade dificultad y épica al recorrido. Es famoso por su papel en el Giro de Italia, ofreciendo un desafío brutal con numerosas curvas de herradura y paisajes espectaculares.
Después del descenso por la vertiente sur del Finestre hacia Depot, la ruta se adentra en la legendaria Strada di Crinale dell’Assietta, una pista de tierra que serpentea por las alturas y ofrece panorámicas impresionantes de los valles circundantes. Este tramo, conocido como uno de los paraísos del gravel en los Alpes, es una travesía de casi 30 km a más de 2.000 metros de altitud.
El ascenso comienza a 2.000 metros de altitud. Inicialmente, la carretera de tierra asciende con pendientes exigentes, rondando el 10 % en los primeros kms, a medida que se adentra en el corazón de los Alpes italianos y el parque natural.
El recorrido es, sin duda, desafiante, pero la belleza del paisaje compensa el esfuerzo, con vistas a valles profundos y picos nevados que acompañan toda la travesía. Es una ruta muy popular, con todo tipo de ciclistas y transeúntes, con una pista en muy buen estado en general.
A medida que se gana altura, el camino serpentea entre bosques y zonas abiertas, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares. Hacia el km 3, la pendiente sigue constante, superando los 2.200 metros de altitud. 
La subida se mantiene exigente, con rampas que alcanzan el 10-12 %, especialmente en la parte media del recorrido. En esta sección, el terreno irregular y el suelo de grava exigen una conducción precisa y un esfuerzo físico considerable, haciendo que cada pedalada cuente.
En los últimos kilómetros antes de coronar, la inclinación disminuye levemente, aunque el desgaste acumulado se hace notar. Los últimos metros transcurren por una cresta con vistas panorámicas en ambas direcciones, lo que permite disfrutar del entorno antes de llegar a la cumbre. 
Finalmente, tras aproximadamente 7 km de ascenso, se alcanza el Colle dell’Assietta a 2.472 metros, un punto icónico de la Strada dell’Assietta con vistas impresionantes de los picos circundantes. 
Desde aquí, se puede contemplar la grandeza del paisaje alpino, con la posibilidad de continuar el recorrido por la histórica carretera o simplemente detenerse a admirar el esfuerzo realizado para conquistar esta legendaria cumbre.
Una vez coronado el paso a 2472 m, punto culminante de la travesía, la ruta se mantiene en un perfil ondulado, pasando por varios collados alpinos, pero siempre en torno a los 2200-2500 metros.
Entre otros pasos, pasamos por el Col Lauson (2.498 m), ofreciendo vistas espectaculares de los macizos alpinos. Desde este punto, el camino se estrecha ligeramente y atraviesa una sucesión de praderas alpinas y crestas panorámicas que permiten contemplar la inmensidad del entorno montañoso.
A continuación, pasamos por el Monte Genevris (2.533 m), uno de los puntos más altos del recorrido. La subida hasta este collado es constante pero sin pendientes extremas, permitiendo disfrutar de un entorno alpino puro antes de iniciar el descenso progresivo.
Seguidamente, coronamos el Colle Bourget (2.299 m), marcando el inicio del descenso hacia las estaciones de esquí. Desde aquí, el terreno se vuelve más favorable, y la ruta comienza a perder altura de forma gradual a medida que se aproxima a los bosques y zonas de esquí de Sauze d’Oulx.
El descenso desde las pistas de esquí finaliza en Sauze d’Oulx (1.510 m), donde la ruta conecta con la Vía SS24, carretera asfaltada que desciende cómodamente hasta Oulx y sigue el valle de Susa hasta regresar al punto de partida en Susa. Este tramo final permite soltar las piernas después del esfuerzo acumulado y disfrutar de un regreso más relajado, cerrando así un espectacular recorrido de alta montaña.

COLLE DEL GRAN SAN BERNARDO/ COL DU GRAND SANT BERNARD (por Aosta)

El Colle del Gran San Bernardo, conocido también como el Gran San Bernardo, es un paso de montaña que se encuentra en los Alpes Peninos, situando su cima a 2.473 metros sobre el nivel del mar. Este paso conecta el Valle de Aosta, en Italia, con el Cantón del Valais, en Suiza. Es unos de los pasos de montaña asfaltados más altos de Europa.
El puerto tiene una rica historia que se remonta a tiempos antiguos. Originalmente utilizado por los celtas y luego por los romanos, este paso fue una ruta comercial crucial que conectaba el norte y el sur de Europa. En el año 1050, San Bernardo de Menthon fundó un hospicio en la cima del paso para ofrecer refugio a los viajeros y peregrinos que cruzaban los Alpes. Este hospicio, gestionado por monjes agustinos, es famoso por los perros San Bernardo, entrenados para rescatar a los viajeros perdidos en la nieve. Asimismo, el paso también tiene importancia histórica militar. Fue utilizado por Napoleón Bonaparte en mayo de 1800 durante su campaña italiana, lo que añade una dimensión épica a su legado.
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En el Giro de Italia, el ascenso al Gran San Bernardo ha sido un hito significativo. La primera vez que el Giro cruzó el paso fue en 1963, y desde entonces ha sido incluido en múltiples ediciones. El ascenso desde Aosta es particularmente desafiante debido a su longitud y pendiente, que ofrece a los escaladores una oportunidad de destacar y, a menudo, resulta decisivo en la clasificación general. Respecto al Tour de Francia, el Colle del Gran San Bernardo también ha sido protagonista. Fue incluido por primera vez en 1949, cuando Fausto Coppi, una leyenda del ciclismo, dejó su huella en la historia de la carrera al cruzar este paso. El Tour ha vuelto al Gran San Bernardo en varias ediciones, consolidándolo como uno de los desafíos más icónicos para los ciclistas.
Fuente: altimetrias.net
El ascenso desde Aosta al Colle del Gran San Bernardo es un testamento de resistencia y habilidad. La ruta se caracteriza por una pendiente media del 5,4% con tramos que alcanzan el 8%, con un desnivel total a superar de casi 1800 metros. Desde Aosta, la carretera se eleva a través de varios pueblos pintorescos y paisajes alpinos impresionantes, ofreciendo vistas espectaculares a medida que se gana altitud. La carretera serpentea con numerosas curvas cerradas, conocidas como tornanti, que son un símbolo del desafío alpino. A medida que se acerca a la cima, la vegetación se hace más escasa y el paisaje se transforma en un entorno rocoso y nevado, incluso en verano. La combinación de historia, belleza natural y desafío físico convierte al Colle del Gran San Bernardo en un ascenso emblemático, apreciado tanto por ciclistas profesionales como aficionados. Su inclusión en las grandes vueltas ciclistas subraya su importancia en el mundo del ciclismo y su legado perdurable en la historia deportiva. Años atrás, ya pudimos escalar su vertiente suiza, desde la localidad de Martigny.
Partimos de la masificada ciudad de Aosta con un recorrido hacia el norte transitando por la SS67 con una orientación hacia el noroeste.
Las características iniciales del trazado son las de carretera ancha con vehículos a alta velocidad. Los porcentajes en estos primeros compases tienen una media tendida entre el 4-5%.
Pasada la localidad de Signayes (sobre el km 2), dejamos a la derecha el desvío al ascenso al lago de Place Moulin, el cual, tiene varios accesos en el recorrido.
Entre el km 4 y 7, pasamos por varias curvas de herradura muy abiertas. Los porcentajes incluso disminuyen ligeramente, en un recorrido en todo momento expuesto.
Antes de llegar a la localidad de Gignod, pasaremos por un corto túnel iluminado y sin ningún tipo de dificultad.
Entre el km 8 y 11 aumenta ligeramente la dificultad, esta vez con porcentajes entre el 5-6%. A nuestra derecha vemos el valle de Valpelline, que conduce a Bionaz y al lago mencionado anteriormente.
A partir del km 11, vuelve a disminuir la pendiente con porcentajes de falso llano mucho más asequibles, entre el 2-3%.
Hasta la población de Étroubles pasaremos una larga recta bastante monótona, pero a partir de la localidad mencionada cambia bastante, con unos 18,5 kms para coronar con medias más regulares e intensas.
En Étroubles aumentan los porcentajes con una rampa corta entre el 7-8% donde se encuentran enlazados dos cerradas curvas de herradura.
La media total se estabiliza en el 5-7% los próximos kms. Pasamos poco después por la pequeña población de Saint-Oyen.
Sin embargo, en el km 20 aproximadamente, en las inmediaciones de St-Rhémy, a algo más de 14 kms para coronar, hay un gran cambio en el trazado. A la izquierda dejamos la vía del túnel de pago y nosotros continuamos por la derecha por la SS27.
La vía, aunque en buen estado, es mucho más estrecha y especialmente se agradece la disminución del tráfico. Al fondo, el viaducto prohibido para ciclistas.
Por encima de los 1500 metros de altitud, pasamos por varias curvas de herradura, en una zona bastante boscosa y mucho más relajada.
Los porcentajes tienen algo más de intensidad, y se mantienen regulares entre el 5-7%, incluyendo varias rampas alrededor del 10%.
Paulatinamente, desaparece el gran bosque alpino para llegar a la fase final del paso, con grandes prados alpinos y una gran cicatriz en la montaña que nos enseña cuál es el camino a seguir.
Superada una larga recta, con porcentajes entre el 6-7%, pasamos junto al pequeño núcleo de Praz d'Arc e iniciamos la escalada a las dos grandes horquillas de la imagen.
Aunque los porcentajes no sean realmente agresivos, esta fase final por ser muy expuesta al viento y por la fatiga acumulada se hace bastante dura.
Asimismo, a partir del km 28 se estabiliza la pendiente cerca del 8% y con varios tramos exigentes superiores ligeramente al 10%.
Alrededor del km 30-31, pasadas las dos extensas curvas de herradura, superamos la colina por su ladera izquierda. A nuestra derecha dejamos el pequeño núcleo de Le Cantine, quizá en el sector más duro de toda esta vertiente, con máximas al 11%.
La vía supera la pendiente con una amplia curva, superando un gran cisco rocoso hasta acabar en una espectacular galería y con vistas realmente increíbles.
A partir del km 33, a poco menos de 2 kms para coronar, progresivamente disminuye la pendiente y se asienta en una 6%.
Finalmente, en un entorno realmente emocionante, coronamos este gran puerto alpino, fronterizo con Suiza, a una altura de 2473 metros, siendo uno de los pasos más altos y espectaculares de Europa.

COLLE DELLE FINESTRE (por Susa)

El Colle delle Finestre es un paso de montaña situado en los Alpes italianos, específicamente en la región del Piamonte. Geográficamente, se encuentra en la provincia de Turín y conecta la localidad de Susa, ubicada en el valle del mismo nombre, con el valle de Chisone. La carretera que asciende el paso tiene una altitud máxima de 2178 metros y es conocida por su desafiante recorrido, que incluye tramos de grava y pendientes empinadas.
El paso ha sido utilizado durante siglos, principalmente por pastores y comerciantes locales. Sin embargo, su fama internacional en el mundo del ciclismo es un fenómeno relativamente reciente. Fue incluido por primera vez en el Giro de Italia en 2005. La etapa de ese año se convirtió en legendaria debido a las duras condiciones de la carretera y la impresionante actuación de los ciclistas, que tuvieron que enfrentar no solo la dura subida, sino también las dificultades añadidas por la grava suelta en los últimos 7,8 kilómetros del ascenso. Desde entonces, el Colle delle Finestre ha sido escenario de varias etapas memorables del Giro de Italia. La combinación de su belleza natural, su dureza técnica y la atmósfera mística que lo rodea lo han consolidado como uno de los ascensos más icónicos y temidos del ciclismo profesional.
El ascenso comienza en la ciudad de Susa, situada a unos 500 metros sobre el nivel del mar. La carretera hacia el Colle delle Finestre asciende primero a través de bosques densos y serpenteantes antes de alcanzar la zona alpina más elevada y expuesta. El ascenso tiene una longitud total de aproximada de 18 kilómetros, con una pendiente media del 9,3% y rampas que alcanzan hasta el 14%. El desnivel total a remontar se acerca a los 1700 metros.
Fuente: altimetrias.net
Partimos de la ciudad comentada con una orientación hacia el sur, siguiendo la vía SP172 (via del colle de Finestre), con un inicio duro entre el 7-8%.
La dureza va aumentando hasta encontrarnos en el km 1-2 uno de los kms más duro del ascenso, con una media por encima del 10% y máximas que llegan 12-13%.
Al llegar a la localidad de Meana di Susa desciende ligeramente la dureza, en un inicio por zona habitada que puede despistar, aunque el trayecto está bien indicado.
Es a partir de la población citada cuando la SP172 se convierte en una pista asfaltada muy estrecha, en buenas condiciones y sin apenas tráfico. El asfalto es algo granulado.
A partir del km 3 hasta el km 10, destaca la consistencia del trazado, con medias muy regulares y exigentes sobre el 9-10%. Las rampas más duras tienen una pendiente entre el 11-12%.
En meses estivales es fácil encontrarse a muchos aficionados al ciclismo escalar este paso, que da acceso en su vertiente opuesta al valle de Chisone, hacia el sur.
La colina donde se encuentra el paso está dentro del parque natural de Orsiera Rocciavrè, una vasta zona alpina entre los Alpes Graianos y los Alpes Cocios, donde domina una gran masa forestal.
El trazado es en todo momento muy serpenteante, con un sinfín de curvas de herradura cerradas en un recorrido casi en su totalidad sombrío.
Especialmente, del km 4 al 7 pasamos por infinidad de horquillas, como se puede observar en la altimetría. Conforme vamos ascendiendo cada vez tenemos más referencia visual, pero no es hasta unos 5-6 kms cuando será completa.
Adentrados en el km 10 y dejando atrás un el pequeño núcleo de Il Colletto, nos encontramos el fin del asfalto y el inicio de la pista forestal, solo apta para bicicleta gravel o btt si no se ha aplanado el terreno.
Alrededor de los 1500 metros, la dureza del trazado en cuanto a inclinación es similar a la parte asfaltada. Sin embargo, hay que sumarle la dificultad de un ascenso con mucha piedra y donde cuesta deslizar la bicicleta.
La media de estos 8 kms finales tienen una constante alrededor del 9%, con valores en tramos cortos del 11-12%. En el km 13 pasamos por la explotación agraria de Alpeggio Le Casette.
Asimismo, no hay ningún descanso, de ahí la dureza de este gran paso, con un continuo en algo más de 18 kms de recorrido entre el 9-10%.
A unos 3-4 kms para coronar, tenemos referencia visual del final del trazado, viendo hacia el sur el Forte delle Finestre.
En la fase final del puerto, como vemos en las imágenes, predomina la zona de parto y los macizos rocosos a la masa boscosa, con un final mucho muy expuesto.
Este tramo es el que, quizá, le da la personalidad a este gran paso alpino. Un final con impresionantes horquillas enlazadas entre ellas, con un final, con toda la dificultad previa, realmente agónico.
Los últimos 3 kms, con medias constantes sensiblemente por encima del 9%, tendremos que superar un total de 8 curvas de herradura, especialmente cerradas las últimas.
En este sentido, destacan las dos últimas, enlazadas con ángulos muy cerrados con una rampa final que llaga al 12%.
Finalmente, a una altura de 2176 metros, coronamos este maravilloso paso, que, en principio, solo es apto para bicicleta gravel o btt.
Si usted ha salido de Susa o sus alrededores y quiere hacer una vuelta circular con cierta dificultad, recomiendo, después del descenso de unos 3 kms, continuar la ruta por la strada dell'Asietta, ruta circular por pasos entre 2300 y 2500 metros que finaliza en pista sin asfaltar hasta la estación de esquí de Sauze d'Oulx.