PUERTO DE SAN LORENZO (por San Martín de Teverga)

El Puerto de San Lorenzo es uno de los grandes colosos del occidente asturiano y una de las ascensiones más exigentes de toda la Cordillera Cantábrica. Situado entre los concejos de Teverga y Somiedo, alcanza los 1.346 metros de altitud en un entorno de montaña salvaje, dominado por profundos valles, extensos bosques y espectaculares panorámicas sobre el Parque Natural de Somiedo.
Aunque no posee la fama mediática de puertos como Angliru o Lagos de Covadonga, entre los ciclistas experimentados goza de enorme prestigio por su regularidad, dureza y belleza paisajística. Su inclusión en competiciones profesionales siempre garantiza espectáculo, ya que la dureza de su tramo final favorece grandes diferencias entre los escaladores.
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La vertiente de San Martín de Teverga, representada en la altimetría adjunta, es la más conocida y temida. Se trata de una subida que combina un inicio relativamente suave con una segunda mitad extraordinariamente dura, donde aparecen largas rampas sostenidas por encima del 10 % y numerosos tramos que alcanzan el 13-14 %. Su dureza acumulada la convierte en una de las ascensiones más respetadas del norte de España.

📊Altimetría y características


  • Altitud: 1.346 m
  • Distancia: 11,12 km
  • Desnivel positivo: 895 m
  • Pendiente media: 8,05 %
  • Pendiente máxima: 14 %
  • Coeficiente APM: 265
  • Inicio de la ascensión: San Martín de Teverga (451 m)
  • Desnivel acumulado: casi 900 m en apenas 11 km
  • Kilómetros más duros: del km 6 al km 11
  • Tipo de puerto: alta montaña muy exigente
  • Carretera: estrecha pero generalmente en buen estado (AS-265)
  • Tráfico: escaso, especialmente en la parte superior
  • Sombras: abundantes en la zona baja y media
  • Paisaje: bosques, praderas de montaña y panorámicas cantábricas
  • Exposición al viento: moderada en la zona final
  • Dificultad global: muy alta


  • Fuente: altimetrias.net

    La subida arranca en San Martín de Teverga (AS-265), con un primer kilómetro al 2,7 %. Es un comienzo engañosamente cómodo que permite encontrar el ritmo antes de afrontar las verdaderas dificultades.
    Entre los kilómetros 1 y 3, la carretera aumenta gradualmente su inclinación. Los porcentajes entre el 4 y el 6 % invitan a mantener una cadencia elevada y guardar fuerzas.
    Hasta aproximadamente el km 6 predominan pendientes entre el 6 y el 7 %. La ascensión ya exige atención, aunque todavía resulta relativamente llevadera para un ciclista entrenado.
    Durante esta primera mitad se atraviesan zonas verdes y pequeños núcleos rurales típicos de la montaña asturiana. El paisaje acompaña y suaviza la sensación de esfuerzo.
    Al alcanzar los 717 metros de altitud, aparece el verdadero San Lorenzo. La pendiente se dispara de forma brusca y la subida cambia completamente de carácter.
    El séptimo kilómetro presenta una media del 10,7 %. Ya no existen zonas de recuperación y el puerto comienza a seleccionar claramente a los ciclistas.
    El siguiente kilómetro mantiene un impresionante 10,5 %. La continuidad del esfuerzo es una de las claves de la dificultad de esta ascensión.
    Entre los kilómetros 8 y 10 se encuentra el corazón del puerto. Las medias del 11,5 % y 12,3 % convierten esta sección en una de las más duras de Asturias.
    En esta parte aparecen numerosos tramos señalados al 13 y 14 %. Son pendientes que obligan a utilizar desarrollos muy cortos, incluso a ciclistas experimentados.
    La propia altimetría destaca un sector de 5,4 km al 11,2 %. Este dato resume perfectamente la dureza extraordinaria del tramo superior.
    La vía se adapta constantemente al relieve de la ladera. Las curvas ayudan visualmente a fragmentar la subida, aunque no reducen el esfuerzo físico.
    La visibilidad de las rampas superiores puede resultar intimidante. Desde varios puntos se observa claramente la carretera ascendiendo de forma agresiva hacia la cima.
    El último kilómetro conserva una media superior al 10 %. No existe un tramo de relajación antes de alcanzar el puerto, algo poco habitual en ascensiones de esta longitud.
    Los últimos metros transcurren en un ambiente plenamente montañero. La llegada al collado ofrece magníficas vistas sobre las montañas de Teverga y Somiedo.

    PUERTO DEL POZO DE LAS MUJERES MUERTAS (por Monasterio de Coto)

    El Puerto de las Mujeres Muertas es uno de esos ascensos que pasan desapercibidos fuera del ámbito local, pero que esconden una enorme personalidad. Situado en la provincia de León, muy cerca de la Sierra de Gistredo y del entorno del Alto Sil, su nombre despierta curiosidad y su trazado sorprende por la forma en la que cambia radicalmente de carácter en los kilómetros finales.
    Aunque no posee la fama de puertos cercanos como el Puerto del ConnioAncares, Leitariegos o El Acebo, el Puerto de las Mujeres Muertas se ha convertido en un auténtico puerto de culto entre los aficionados al cicloturismo de montaña. Su aislamiento, la tranquilidad del tráfico y la belleza del paisaje lo convierten en una excelente alternativa para quienes buscan carreteras prácticamente vacías. Además, suele incluirse en rutas de gran fondo junto a otros puertos de El Bierzo y Laciana, formando jornadas de gran exigencia física. Desde su vertiente este, el puerto propone una larga aproximación de pendiente muy suave que sirve de transición entre pequeños núcleos rurales y extensas masas forestales. Durante casi veinte kilómetros apenas exige un esfuerzo importante, pero esa tranquilidad desaparece de golpe al afrontar el desvío definitivo hacia la cima. Allí comienza uno de los finales más duros de la montaña leonesa, con rampas que superan ampliamente el 15 % y obligan a vaciar completamente las piernas.
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    📊Altimetría y características


  • Altitud: 1.098 m
  • Distancia: 22,6 km
  • Desnivel positivo: 688 m
  • Pendiente media: 3,0 %
  • Pendiente máxima: 17 %
  • Coeficiente APM: 187
  • Inicio: 410 m
  • Final realmente decisivo: últimos 4 km
  • Kilómetro más duro: entre el km 20 y el 21 (11,9 % de media)
  • Carretera: estrecha en el tramo final (AS-29)
  • Firme: correcto en general
  • Tráfico: muy escaso
  • Sombras: abundantes en buena parte del recorrido
  • Fuentes: escasas; recomendable salir con agua suficiente
  • Entorno: bosques, praderas y montaña leonesa
  • Dificultad: alta por la extrema dureza de los kilómetros finales.


  • Fuente: 39x28altimetrias.com

    Los primeros kilómetros, con una orientación hacia el oeste apenas presentan dificultad, con pendientes cercanas al 1 %. Es un comienzo perfecto para encontrar el ritmo y calentar antes de afrontar lo realmente importante, que se encuentra en los últimos 4 kilómetros.
    Hasta aproximadamente el kilómetro 18, la carretera asciende de manera muy progresiva. Apenas existen cambios bruscos y el esfuerzo resulta muy llevadero.
    La ruta atraviesa pequeños pueblos como Tremado de Coto o Vega del Horreo, rodeados de prados y bosques que aportan un gran atractivo paisajístico.
    La carretera apenas soporta circulación, por lo que el ascenso resulta especialmente tranquilo incluso durante fines de semana.
    Al pasar junto al Monasterio de Coto, comienza a percibirse que la carretera empieza a endurecerse poco a poco antes del desenlace definitivo.
    El kilómetro 19 ya presenta medias próximas al 10 %, iniciando una sucesión continua de rampas muy exigentes.
    Los porcentajes oscilan continuamente entre el 11 y el 17 %, obligando a pedalear muchas veces de pie sobre los pedales.
    Entre los kilómetros 20 y 21 aparece el tramo más exigente de toda la ascensión, con una media cercana al 12 % y numerosos picos muy superiores.
    La visión de las rectas finales y las continuas señales de porcentajes elevados hacen que el esfuerzo mental sea casi tan importante como el físico.
    Aunque la media global apenas supera el 3 %, los últimos cuatro kilómetros poseen una dureza comparable a muchas ascensiones míticas del norte peninsular.
    El Puerto de las Mujeres Muertas ofrece una personalidad muy singular: veinte kilómetros de aparente tranquilidad seguidos por un desenlace explosivo que transforma completamente la percepción del puerto y deja un recuerdo imborrable en cualquier ciclista.
    Pocos metros después, siguiendo una zona de falso llano, donde se une su vertiente opuesta, se encuentra el Alto de Valvaler, coronando a una altura de 1.116 metros.

    ASCENSO AL MONT BOUQUET (por Reynes)

    El Mont Bouquet es una de las ascensiones más conocidas del departamento del Gard, en la región francesa de Occitania. Aunque su altitud apenas supera los 600 metros, la montaña destaca por su posición completamente aislada sobre la llanura, lo que le permite ofrecer unas vistas extraordinarias hacia las Cévennes, el valle del Ródano e incluso el Mont Ventoux en los días más despejados. Su cima está coronada por un espectacular mirador y una zona de despegue para parapentes, convirtiéndose en un destino muy frecuentado tanto por ciclistas como por excursionistas. La carretera serpentea entre bosques mediterráneos, roca caliza y pequeños pueblos provenzales, ofreciendo un recorrido muy atractivo y variado.
    Aunque el Alto nunca ha alcanzado la fama de gigantes alpinos o pirenaicos, es un puerto muy apreciado por el cicloturismo francés. Su cercanía a Nîmes, Uzès y Alès hace que sea una subida habitual para los clubes ciclistas de la zona. La ascensión aparece con frecuencia en marchas cicloturistas regionales y constituye un excelente entrenamiento gracias a su combinación de longitud moderada y un tramo final muy exigente. Los últimos kilómetros, constantes entre el 8 y el 12 %, permiten realizar esfuerzos similares a los de grandes puertos alpinos, aunque en una distancia mucho menor. Su vertiente por Brouzet-lès-Alès, es más corta, pero aún más agresiva.
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    📊Altimetría y características

    • Altitud: 629 m aproximadamente.
    • Distancia: 5,6 km.
    • Desnivel positivo: 360 m aproximadamente.
    • Pendiente media: 6,4 %.
    • Pendiente máxima: 16 %.
    • Inicio: Seynes (269 m).
    • Final: Mont Bouquet.
    • Coeficiente de dificultad: medio.
    • Carretera: estrecha pero en buen estado (D607).
    • Tráfico: muy escaso.
    • Sombras: abundantes durante buena parte del ascenso.
    • Curvas: numerosas y de radio medio.
    • Entorno: bosque mediterráneo y roca caliza.
    • Tipo de subida: corta pero progresivamente exigente.
    Fuente: cyclingcols

    Los primeros metros arrancan suavemente a un 5-6 % en las afueras de la localidad de Seynes, en el cruce entre la D115 y la D607, con una orientación hacia el norte.
    Antes del primer kilómetro aparecen ya algunas rampas cercanas al 8 %, aunque muy cortas, que anuncian el carácter progresivo del puerto. Transitamos por una vía estrecha, pero perfectamente asfaltada.
    Entre los kilómetros uno y dos llega el primer tramo realmente duro, con pendientes que alcanzan el 11 y el 14 %. Es el primer punto donde conviene dosificar el esfuerzo.
    Superada esa zona exigente, la pendiente se estabiliza ligeramente entre el 7 y el 8 %, permitiendo recuperar parcialmente sin dejar de ascender de forma constante.
    La carretera atraviesa un agradable bosque mediterráneo que proporciona bastante sombra, especialmente en los meses más calurosos del año, hasta el pequeño y mínimo altiplano de la imagen.
    En el tercer kilómetro, el trazado continúa ganando altura mediante curvas amplias y una pendiente muy regular cercana al 8 %, hasta el pequeño descanso donde se corona el Col du Bourricot (520 m).
    El penúltimo kilómetro vuelve a endurecerse claramente con porcentajes del 9 y el 10 %, aumentando progresivamente la exigencia física conforme se aproxima la cima.
    El último kilómetro concentra la mayor dificultad del puerto, donde se encuentran las dos vertientes. Varias rampas consecutivas alcanzan entre el 12 y el 14 %, obligando a realizar el esfuerzo definitivo antes de coronar.
    La llegada al Mont Bouquet recompensa plenamente el esfuerzo realizado, ofreciendo uno de los miradores más espectaculares del sur de Francia, con una panorámica excepcional sobre la Provenza y las Cévennes.

    ALTO DEL SANTUARIO DEL ACEBO (por Cangas de Narcea)

    El ascenso al Santuario del Acebo constituye una de las grandes referencias ciclistas del occidente asturiano. Situado en el concejo de Cangas del Narcea, este puerto conduce hasta el santuario mariano que domina el valle desde los 1.169 metros de altitud, ofreciendo una subida de enorme personalidad, con un trazado muy variado y un ambiente de auténtica montaña cantábrica. El trazado histórico, estrecho y muy exigente, asciende entre frondosos bosques, pequeños pueblos y continuas panorámicas sobre el valle del Narcea. A medida que se gana altura, el paisaje alterna robledales, castaños y praderas con zonas más abiertas, convirtiendo la ascensión en una experiencia tan atractiva por su belleza como por su exigencia física.
    El Alto es uno de los ascensos más emblemáticos del occidente asturiano y una subida muy apreciada por los cicloturistas que buscan carreteras tranquilas y puertos exigentes alejados de las zonas más concurridas de Asturias. Su combinación de fuertes pendientes, excelente entorno natural y un final junto al histórico Santuario del Acebo lo convierten en una ascensión muy especial para cualquier aficionado al ciclismo de montaña. Asimismo, también ha formado parte en varias ocasiones del recorrido de La Vuelta a España, generalmente como puerto de paso o como ascensión previa a finales en alto de gran dureza en el occidente asturiano. Su dureza selectiva y su estrecha carretera lo convierten en un escenario muy atractivo para la competición profesional.
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    📊Altimetría y características

    • Altitud: 1.169 m
    • Distancia: 9,55 km
    • Desnivel positivo: 780 m
    • Pendiente media: 8,17 %
    • Pendiente máxima: 16 %
    • Coeficiente APM: 212
    • Inicio: Cangas del Narcea (389 m)
    • Tipo de puerto: muy exigente y constante
    • Carretera: estrecha, asfaltada y en buen estado
    • Tráfico: generalmente escaso, salvo peregrinos y visitantes al santuario
    • Sombras: abundantes durante buena parte del recorrido gracias al bosque
    • Fuentes: posibles puntos de agua en las localidades intermedias y en el santuario
    • Entorno: bosque atlántico, aldeas tradicionales y excelentes vistas del valle del Narcea
    • Dificultad: alta
    Fuente: altimetrias.net

    El ascenso tiene su inicio en el centro de Cangas del Narcea, prácticamente sin tiempo para calentar. Desde los primeros metros aparecen pendientes cercanas al 9 %, marcando el carácter del puerto desde su inicio.
    Saliendo de la población, con una orientación hacia el sureste, el primer kilómetro mantiene una media superior al 9 %, obligando a encontrar rápidamente un ritmo cómodo. 
    Entre los kilómetros uno y dos, la pendiente continúa muy estable, rondando el 9 %, mientras la carretera atraviesa las primeras zonas boscosas y gana altura de forma continua.
    En torno al segundo kilómetro aparecen las primeras rampas realmente duras, con porcentajes entre el 14 y el 16 %. Constituyen uno de los sectores más exigentes de toda la ascensión.
    El paso por pequeñas aldeas rompe ligeramente la monotonía del bosque y ofrece algunos descansos visuales, aunque la pendiente apenas concede respiro al ciclista.
    Entre los kilómetros tres y cuatro llega el tramo más favorable del puerto. La pendiente desciende hasta valores cercanos al 2-3 %, permitiendo recuperar parcialmente las piernas.
    Este descanso resulta especialmente importante desde el punto de vista estratégico, ya que todavía queda más de la mitad de la ascensión con numerosos kilómetros por encima del 8 %.
    Superado ese pequeño respiro, la carretera vuelve inmediatamente a endurecerse con una larga sucesión de kilómetros entre el 8 y el 9 %, muy constantes y físicamente exigentes.
    La carretera presenta numerosas curvas enlazadas que ayudan psicológicamente a dividir la subida en pequeños objetivos, aunque la pendiente apenas disminuye.
    El firme suele encontrarse en buen estado y permite mantener una pedalada fluida, aunque el ancho reducido obliga a prestar atención en los cruces con vehículos.
    Al acercarse al Mirador del Acebo, comienzan a abrirse magníficas panorámicas sobre el valle de Cangas del Narcea, uno de los grandes atractivos paisajísticos del puerto.
    La parte alta conserva porcentajes superiores al 9 %, sin ofrecer descansos prolongados. La sensación de dureza aumenta conforme se acumula el desnivel.
    El entorno cambia progresivamente del bosque cerrado a zonas más abiertas, donde el viento puede hacer acto de presencia y aumentar la exigencia del ascenso.
    Los últimos kilómetros mantienen una gran regularidad. No existen rampas extremas, pero tampoco zonas donde recuperar completamente el esfuerzo.
    La llegada al Santuario del Acebo añade un componente histórico y espiritual al final de la subida, convirtiendo la cima en un lugar muy especial para detenerse.
    En conjunto, el Santuario del Acebo ofrece una combinación sobresaliente de dureza, paisaje, tranquilidad y tradición ciclista. Su elevada pendiente media y la belleza de su entorno lo sitúan entre las ascensiones imprescindibles del occidente de Asturias.

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