Mostrando entradas con la etiqueta Col de Saint-Martin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Col de Saint-Martin. Mostrar todas las entradas

COL DE SAINT-MARTIN/ LA COLMAINE (por Valdeblore)

El Col de Saint-Martin, también conocido como La Colmiane, es uno de los grandes pasos de los Alpes Marítimos y una de las ascensiones más interesantes del Mercantour. La denominación La Colmiane se utiliza habitualmente porque junto al puerto se encuentra la estación de montaña del mismo nombre. El paso constituye además una conexión cicloturista de primer nivel entre los valles de la Tinée y la Vésubie, formando parte de la Route des Grandes Alpes. 
La vertiente oeste parte del valle de la Tinée y remonta progresivamente hacia Valdeblore, atravesando un territorio de montaña salpicado de pequeños pueblos y bosques hasta alcanzar los 1.500 metros de altitud. Asimismo, el paso forma parte de la historia reciente del Tour de France. Fue ascendido por primera vez por la carrera en 1973, con Pedro Torres pasando primero por la cima, y volvió a aparecer en 1975, 2020 y 2024. En 2020 fue Benoît Cosnefroy quien coronó en cabeza, mientras que en 2024 Richard Carapaz pasó primero por el puerto durante la etapa entre Niza y el Col de la Couillole.
Powered by Wikiloc


El ascenso tiene una longitud de 16,6 km, con unos 1.022 metros de desnivel y una pendiente media aproximada del 6,2%. Es, por tanto, una ascensión larga y bastante regular, sin grandes descansos y con una segunda mitad en la que el porcentaje se mantiene de manera muy constante.

📊Altimetría y características


  • Vertiente: Oeste, desde el valle de la Tinée.
  • Longitud: 16,6 km.
  • Desnivel positivo: aproximadamente 1.022 m.
  • Altitud inicial: aproximadamente 480 m.
  • Altitud final: 1.502 m.
  • Pendiente media: 6,2%.
  • Pendiente máxima: alrededor del 10%.
  • Puerto de primera categoría en su consideración ciclista.
  • Ascensión larga, constante y bastante regular.
  • Carretera asfaltada de montaña.
  • Numerosas curvas y cambios de orientación.
  • Paso por Rimplas, La Bolline y Saint-Dalmas.
  • Entorno alpino dentro del área del Mercantour.

  • Fuente: cyclingcols

    La ascensión comienza en el valle de la Tinée (M-25), alrededor de los 480 metros de altitud. Desde el primer momento, la carretera adquiere una inclinación apreciable, con una orientación hacia el este.
    Los primeros kilómetros son ya bastante exigentes y salvajes, con varios túneles y con porcentajes que se mueven generalmente entre el 5% y el 7%. No existe prácticamente un tramo inicial de calentamiento, por lo que conviene encontrar rápidamente un ritmo sostenible.
    El paso por las proximidades de Rimplas aparece como una de las primeras referencias importantes del recorrido. El pueblo queda integrado en las laderas de la montaña y sirve como referencia para comprobar cómo vamos ganando altura sobre el valle.
    La carretera mantiene durante este primer sector una sucesión muy regular de rampas. Hay numerosos kilómetros en torno al 6%, una característica que se repetirá durante buena parte de la ascensión.
    A medida que dejamos atrás la parte baja del valle, las vistas comienzan a abrirse y la carretera gana progresivamente un carácter más alpino. El desnivel acumulado empieza a hacerse notar, aunque todavía queda una parte considerable de la subida.
    Uno de los atractivos de esta vertiente es precisamente su regularidad. No es una ascensión basada en una sucesión de grandes rampas y descansos, sino una subida en la que el ciclista debe administrar de forma constante un porcentaje cercano al 6-7%.
    En las inmediaciones de La Bolline pueden encontrarse algunos cambios puntuales de pendiente, pero no llegan a romper la estructura general de la ascensión. El perfil sigue dibujando una línea ascendente muy uniforme.
    Posteriormente, aparece Saint-Dalmas, dentro del conjunto de localidades de Valdeblore. Estos pequeños núcleos humanizan el recorrido y ofrecen referencias muy útiles durante una subida que, por su longitud, puede resultar psicológicamente exigente.
    Superada esta zona, entramos en una parte especialmente interesante del puerto. La altimetría continúa aumentando de forma prácticamente lineal y los kilómetros centrales mantienen porcentajes próximos al 6-7%, sin descansos importantes.
    En el tramo comprendido aproximadamente entre los kilómetros 8 y 12 aparecen varios sectores cercanos al 6-7%. Es uno de los puntos donde más se aprecia la verdadera dificultad del puerto: no existen rampas extraordinarias, pero tampoco posibilidades de recuperar.

    El último tercio mantiene todavía una pendiente muy seria. La altimetría continúa presentando valores cercanos al 6-7%, por lo que la fatiga acumulada empieza a convertirse en un factor tan importante como la propia inclinación.
    La aproximación a Saint-Joseph y a los últimos elementos señalados en la altimetría anuncia que la cima está cada vez más cerca. Aun así, la carretera no concede un descanso definitivo y obliga a seguir pedaleando con constancia.
    Los kilómetros finales conducen hacia la estación de La Colmiane, situada junto al Col Saint-Martin. En este punto, la carretera adquiere definitivamente el aspecto de una ascensión alpina, con el terreno cada vez más abierto y la montaña dominando por completo el paisaje.
    La llegada a los aproximadamente 1.502 metros corona una subida de más de 16 kilómetros y más de mil metros de desnivel. El puerto comunica las cuencas de la Tinée y la Vésubie y constituye una pieza fundamental de las rutas ciclistas del Mercantour.
    El Col de Saint-Martin no necesita rampas descomunales para convertirse en un gran puerto: su verdadera dificultad está en la longitud, el desnivel y la extraordinaria continuidad de sus porcentajes. Su inclusión en recorridos como la Route des Grandes Alpes y su presencia en el Tour de France confirman su categoría como una de las grandes ascensiones de los Alpes Marítimos.

    AMAZON