El ascenso a Crans-Montana es uno de los grandes puertos clásicos del ciclismo alpino suizo. Situado en el cantón del Valais, este largo y constante puerto conduce desde el valle del Ródano hasta una de las estaciones más prestigiosas de los Alpes, conocida tanto por el esquí como por el golf y el turismo de montaña. La carretera asciende de forma ininterrumpida por la ladera soleada del valle, ofreciendo amplias vistas y una sensación clara de ganancia de altura desde los primeros metros.
Desde el punto de vista ciclista, es un puerto muy reconocible por su regularidad: no tiene descansos reales ni rampas extremas, pero mantiene una pendiente constante durante muchos kilómetros. Esto lo convierte en una subida de desgaste, ideal para escaladores de ritmo y para diferencias progresivas más que ataques explosivos. Asimismo, el puerto ha sido final de etapa en el Tour de Francia varias veces. Cerca se Crans-Montana se encuentra la interesante ascensión, mucho más salvaje e inhóspita, del lago de Tseuzier.
📊 Altimetría y características
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Distancia: ~13,5 km
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Altitud inicial: ~540 m (valle del Ródano)
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Altitud final: ~1.455 m (Crans-Montana)
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Desnivel positivo: ~915 m
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Pendiente media: ~6,8 %
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Pendiente máxima: ~10 %
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Tipo de puerto: largo y muy regular
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Ritmo de ascenso: constante, sin descansos claros
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Estado del firme: excelente en toda la subida
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Anchura de la carretera: amplia y bien señalizada
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Orientación: ladera soleada, exposición al calor
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Entorno: bosque bajo y praderas alpinas en la parte alta
| Fuente: cyclingcols |
| Vistas del valle de Ródano y Sierre. |
El puerto consta de tres vertientes, todas desde el valle del Ródano hacia el norte, es decir todas orientadas hacia el sur. Con unas características semejantes, la primera, la oeste, parte de las inmediaciones de Sion, y las dos siguientes por Sierre. En nuestro caso realizamos la vertiente más orientada hacia el este, por Sierre.
El inicio del puerto es inmediato y sin concesiones, con una pendiente que se sitúa rápidamente en torno al 6–7 %, obligando a encontrar ritmo desde el primer kilómetro. La ruta que seguimos fue la denominada Route de Montana, como hemos comentado su vertiente oeste. Hasta la localidad de Veyras pasamos por porcentajes entre el 6,5 y 7%.
Durante los primeros kilómetros, la carretera asciende entre viñedos, con curvas amplias y buena visibilidad, lo que facilita mantener una cadencia constante sin sobresaltos. La orientación del valle del Ródano, en la cara sur suiza, tiene un clima mediterráneo. La humedad y el calor intenso son insoportables en meses de verano, dificultándonos aún más la escalada.
A mitad de puerto se alcanza ya una ganancia de altura considerable, y la sensación de estar subiendo un puerto “serio” se hace muy evidente pese a la ausencia de rampas extremas. Saliendo de la localidad de Veyras tenemos un km. un poco más exigente con un porcentaje medio del 8% para poco después llegar a otra localidad, en este caso Venthône.
Conforme se gana altitud, el paisaje se va abriendo y aparecen vistas sobre el valle del Ródano, aportando un componente visual espectacular al esfuerzo. Los 4 siguientes kms. tienen una media estabilizada sobre el 7% hasta poco antes de llegar a la localidad de Mollens.
En los últimos kilómetros, la proximidad de la estación se nota en el entorno más abierto y urbano, aunque la carretera sigue picando hacia arriba con constancia. Salimos de la población citada con un incremento de la pendiente después de realizar la curva que vemos en la imagen. Estamos delante del km. más duro del puerto con una media del 8,5% y máxima cerca del 10%.
Después de pasar la localidad de Bluche volvemos a la media del puerto, instalada alrededor del 7%. Nos adentramos en la última localidad antes de llegar a Montana; la población de Randogne.
La llegada a la estación culmina un ascenso clásico, largo y selectivo, donde el desgaste progresivo es la clave y la regularidad se impone sobre la explosividad.
A mitad de puerto se alcanza ya una ganancia de altura considerable, y la sensación de estar subiendo un puerto “serio” se hace muy evidente pese a la ausencia de rampas extremas. Saliendo de la localidad de Veyras tenemos un km. un poco más exigente con un porcentaje medio del 8% para poco después llegar a otra localidad, en este caso Venthône.
Conforme se gana altitud, el paisaje se va abriendo y aparecen vistas sobre el valle del Ródano, aportando un componente visual espectacular al esfuerzo. Los 4 siguientes kms. tienen una media estabilizada sobre el 7% hasta poco antes de llegar a la localidad de Mollens.
En los últimos kilómetros, la proximidad de la estación se nota en el entorno más abierto y urbano, aunque la carretera sigue picando hacia arriba con constancia. Salimos de la población citada con un incremento de la pendiente después de realizar la curva que vemos en la imagen. Estamos delante del km. más duro del puerto con una media del 8,5% y máxima cerca del 10%.
Después de pasar la localidad de Bluche volvemos a la media del puerto, instalada alrededor del 7%. Nos adentramos en la última localidad antes de llegar a Montana; la población de Randogne.
La llegada a la estación culmina un ascenso clásico, largo y selectivo, donde el desgaste progresivo es la clave y la regularidad se impone sobre la explosividad.
Entramos en Montana con una pendiente que progresivamente disminuye, teniendo una media del 3,5%.
Finalmente, coronamos a una altura de 1495 metros, en una zona con mucho tránsito y gentío, no demasiado apta para la circulación en bicicleta. Mientras, buscamos un hueco con buenas vistas del valle del Ródano y macizos alpinos.