COL DE LA PIERRE SAINT-MARTIN (por Lourdios-Ichère)

El Col de la Pierre Saint-Martin con una elevación de 1760 mts. es un paso de montaña situado en los Pirineos Atlánticos que une Francia con España. El paso, ubicado en el borde occidental de los Pirineos, une los valles de Baretous y el Roncal.
Desde esta cuenta, siempre hemos tenido un cariño especial a este territorio, ideal para el cicloturismo. Después de realizar años atrás muchas de sus múltiples vertientes, en esta entrada desgranaremos la escalada por el col de Labays, donde también se puede unir por el este el col de Hourataté.
Todas las vertientes francesas tiene una complejidad alta. Se trata de puerto hors categorie con recorridos realmente exigentes. En este caso, partiendo de Lourdios-Ichère, el paso tiene una longitud de 23,8 kms. con una media del 5,8% y un desnivel cercano a los 1500 metros.
Fuente: cyclingcols
La vertiente del col de Hourataté como el acceso por el col de Labays son sus dos vertientes situadas al este, tanto del valle del Aspe como del valle Baretous, con una orientación clara hacia el suroeste.
En nuestro caso partimos de Arette, donde se encuentra su vertiente más lógica para el tráfico, para dirigirnos a Lourdios-Ichère, cerca del col d'Ichère, para continuar desde el inicio del col de Labays.
Rodamos paralelos a la Gave de Lourdios, con un inicio sencillo después de una primera rampa entre el 7-8%. Dejamos atrás la D241 para seguir por la D341.
Pasado el primer km., tenemos un tramo duro con medias entre el 8 y el 10%. La vía cada vez es más estrecha y normalmente no hay apenas tráfico.
El trazado se perfila por la ladera izquierda, dejando un vertiginoso acantilado a nuestra derecha. Esta parte dura transita por el recorrido rocoso que vemos en la imagen.
Pero una vez cambiada la ladera a través del pont de la Mouline, cambia bastante las características iniciales, con varios kms. de falso llano.
Este sector más llevadero está comprendido entre el km. 4 y 6 aproximadamente, pasando por una tupida zona boscosa y con porcentajes entre el 1 y el 3%. Es donde se encuentran diseminado el núcleo de población de los Chalets de la forêt d'Issaux.
Ha partir del km. 6 hay un cambio radical en el trazado, pasando a transitar por los que seran los 3 kms. más duros de la escalada.
La media se sitúan entre el 7 y el 12%, destacando un km. realmente duro sensiblemente por encima del 11-13%, todo ello, en una fresca zona boscosa y con un asfalto vasto y rugoso, aunque en bastante buen estado. 
Antes de llegar al km. 9 coronamos el col de Bouesou, donde se une el descenso de col de Hourataté, su vertiente desde el valle de Aspe. Pasaremos por varias y cerradas horquillas.
Asimismo, a partir del cruce (D441/ D341), tenemos algo más de un km. de efímero ligero descenso, momento ideal para recuperar fuerzas porque aún estamos a unos 13,5 kms. para coronar.
Superado el ligero descenso, sin la extrema dureza de las rampas duras anterioes, afrontaremos 5 largos kms. con una media exigente del 8,5-9%.
Este sector, que concluye a pocos metros de coronar el col de Labays, es muy duro y hay numerosas rampas alrededor del 10%.
La zona boscosa no es tan espesa que el tramo duro anterior, pero en su mayoría tenemos una nula referencia visual del recorrido. Pasaremos por varias curvas de herradura.
Sin embargo, en los últimos kms. del col de Labays, empezamos a tener las primeras referencias visuales, destacando la del Pic d'Anie (2504 metros), muy cerca del paso de montaña.
El último km. y medio antes de coronar el paso es más liviano. La media se estabiliza entre el 6-7%, pero aunque cambiaran algunas características, continua la dureza.
A unos 7,5 kms. para coronar dejamos atrás el col de Labays. Pasamos de la estrecha y angosta D441 a su ascensión más eficiente, por la D132.
Pasamos a una vía ancha y con mucha más circulación. Pasamos por una dura rampa al 10% y el hecho que el final sea con un paisaje muy expuesto, con dominio del prado alpino, provoca que normalmente haya mucho viento.
Aunque si observamos la altimetría, los porcentajes están en torno al 6-7%, hay que tener en cuenta que hay numerosas rampas cercanas al 9-10%.
Pasamos el complejo de esquí nórdico de la Pierre de Saint-Martin, para reducirse bastante la pendiente al pasar junto al cruce con la D113, de donde proviene la vertiente de Issarbe y la que quizá es la más dura, la de Sante Engrâce.
La sensación de estos últimos kms. es que son sencillos, pero nada más lejos de la realidad. A unos 4 kms. para coronar,El km. 23-24, tenemos una media del 8% con un tramo que incluso llega al 12%.
Uno de los alicientes -aparte de la dureza- que le da un carácter especial a este puerto es su parte final: prado alpino en zona rocosa donde serpentea la carretera.
A unos 2,5 kms. para coronar, dejamos a la izquierda el gran complejo de esquí de Arette La Pierre de Saint-Martin. En nuestro caso, seguimos rumbo a la frontera.
Después de superar 3 generosas curvas de herradura llegamos a los últimos metros de la ascensión, esta vez mucho más suaves, en torno al 4%.
El último km. consta de una rampa al 9%, la que se observa en la imagen, pero esta progresivamente pierde fuerza hasta finalizar en un falso llano sobre el 1%.
Finalmente, coronamos este gran puerto pirenaico, largo y duro a una altura de 1766 mts. en la frontera con Navarra, de donde proviene su vertiente más suave, por Isaba.

ASCENSO AL PICÓN BLANCO (por Espinosa de los Monteros)

 El Picón Blanco (1529 metros) es una cima montañosa que se eleva en la divisoria entre las provincias de Cantabria y Burgos, concretamente entre las Merindades y los valles de Soba y La Gándara. Hoy en día puede utilizarse como paso de montaña, ya que es accesible por pista forestal por Espinosa de los Monteros y también desde el Portillo de La Sía, donde se encuentra un parque eólico.
Su ascensión por Espinosa de los Monteros es realmente exigente, y se ha popularizado estos últimos años por ser final de etapa o paso tanto en la Vuelta a Burgos como, más recientemente, en la Vuelta a España. En la cima se encuentran unas instalaciones militares abandonadas, con impresionantes vistas a ambos lados. Asimismo, también, desde Espinosa de los Monteros, parten el Portillo de Lunada, el Portillo de la Sía, y por último, el paso de Estacas de Trueba.
El alto, desde la población burgalesa comentada, tiene una longitud de tan solo 8,4 kms., pero con una media muy a tener en cuenta del 9,1%. El desnivel total a remontar es de 770 metros y con numerosas rampas por encima del 10%, llegando al 17-18% de desnivel máximo.

Fuente: altimetrias.net

Partimos del centro de la localidad, donde pasamos de la de la carretera comarcal BU-570, a seguir por la pista asfaltada en una orientación hacia el norte.
El inicio es un pequeño laberinto, una vía muy estrecha que se hace paso entre el núcleo urbano, pero está bien indicado. De forma agresiva, después de medio km. suave, afrontamos la primera rampa que tiene entre el 13 y el 15% (y media del 6,2%).
Desde el inicio hasta el km. 3, los porcentajes medios van elevándose de forma muy agresiva, llegando al km. 2-3 con una media del km. ligeramente por encima del 10%.

En estos tres kms. hay numerosas rampas entre el 10-13%, pero hay que destacar la rampa que se encuentra alrededor del inicio del km. 2, entre el 14 y el 17%.
Dejando de banda los primeros metros de la escalada, el km. más suave es el km. 3-4, con una media, sin embargo, del 8,5%. No hay ninguna rampa máxima destacable.
Como se puede observar en las diferentes imágenes, la vía es muy estrecha y apenas hay circulación. El asfalto, en general, está en buen estado, pero es bastante rugoso.
Justo después del cartel explicativo de la imagen, aproximadamente al inicio del km. 4, entramos en un km. terriblemente duro, con media del 12% y con rampas máximas que llegan al 18%.
Este km., casi íntegramente, está situado en zona boscosa, dejando a la derecha bonitas vistas del valle y la localidad de Espinosa de los Monteros.
Después del terrible km. 4-5, ciertamente, la dificultad, aunque pierde algo de fuelle, sigue manteniéndose en porcentajes agresivos, siempre en torno al 10%.
Del km. 5 al 7, con la media comentada alrededor del 10%, ya no tenemos rampas fuera de categoría, sino que como máximo tienen entre el 12-14%.
La estrecha vía remonta el monte por su ladera derecha. Aproximadamente a unos 3 kms. para coronar, tenemos referencia visual de la cima y de las construcciones militares en desuso.
Realizamos una larga recta que nos dará entrada a un final espectacular, con doble curva de herradura. Tenemos impresionantes panorámicas de los valles manchegos y cántabros, ya que pedaleamos por la divisoria entre las dos regiones.
El km. 7-8 tiene una media del 9,2%, pero hay que destacar especialmente la primera horquilla, donde hay una rampa durísima que llega al 17%.
Una vez pasadas las dos curvas comentadas, los metros finales bordean el antiguo destacamento militar y la media no es superior al 8%.
Finalmente, llegamos a la cima donde se encuentra medio derruido la antigua base militar. Desde la cima hay increíbles panorámica en los 360º.
En los últimos metros antes de coronar, a la izquierda, se encuentra la pista que nos conduce, atravesando el parque de molinos de viento al Portillo de la Sía, con alguna que otra rampa dura a destacar.

COL DE HOURATATÉ (por Osse-en-Aspe)

El col de Hourataté es un interesante paso de montaña situado en los Pirineos Atlánticos que une el valle de Aspe, en el histórico Béarn, con Lourdios-Ichère. También, a través del col de Bouesou, es la puerta de entrada más meridional del col de la Pierre de Saint-Martin.
El paso, en su inicio en el valle de Aspe, está situado en pleno Camino de Santiago, en su trazado francés, a través del puerto de Somport. Desde el mismo valle es paralelo al col d'Ichère, los dos con inicio en la N134 y con orientación hacia el oeste.
Se trata de un puerto no muy largo, pero verdaderamente exigente. Partiendo de Osse-en-Aspe, el paso tiene una longitud de 7,2 kms. con una media del 8% y un desnivel a superar de 570 metros. Asimismo, el trazado cuenta con numerosas rampas por encima del 10%.
Fuente: Cyclingcols
Salimos de la N134, antes de llegar al túnel, para atravesar el pueblo de Osse y continuar por una carretera muy estrecha, angosta y empinada con una orientación hacia el oeste.
Atravesamos la población mediante la D237 para continuar por la D442. El primer km. ya tiene una media entre el 7-8%, con una primera rampa máxima al 10%.
A la estrechez y sinuoso del trazado, hay que tener en cuenta la calidad del asfaltado, en relativo buen estado, pero rugoso y con gravilla en algunos tramos.
Pasado el primer km., aumenta la pendiente y se consolida durante algo más de un km. alrededor del 9-10%. Es un puerto sin apenas descansos, con mucha consistencia en ese sentido.
El recorrido inicialmente está instalado en un espeso bosque. Conforme ganamos altura cambia algo, ya que en algunos tramos se impone el prado alpino y las zonas de pasto.
Después de un mínimo descanso antes de situarnos a 4 kms. para coronar (al 5,5%), afrontamos el que quizás sea el tramo más duro de la escalada con una media del 9-10%.
Aparte de una media exigente, destaca una rampa donde los porcentajes máximos se sitúan entre el 11-12%, que junto al asfalto rugoso se hace realmente duro.
Aproximadamente, sobre el km. 4,5, desciende la pendiente ligeramente y entramos en un sector donde pasaremos por cuatro cerradas curvas de herradura.
De nuevo pierde algo de fuelle la pendiente a 3 kms. para coronar, estabilizándose algo menos de un km. entre el 6-7%. 
Pero es algo transitorio, ya que sobre el km. 5 tenemos la rampa más dura de toda la vertiente, media del 9% y un tramo a tener en cuenta al 11-12%.
Antes de llegar al último km. pasaremos por nuevas curvas de herradura. En este caso, serán un total de dos horquillas junto con una tercera a pocos metros de coronar.
Desciende la pendiente ligeramente en el último km., pero aún encontraremos alguna rampa entre el 8-9%.
Finalmente, coronamos el paso a una altura de 1009 metros, donde después del descenso llegaremos al col de Bouesou y seguidamente al col de Labays que nos dará acceso al col de la Pierre de Saint-Martin.