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CIRQUE DE BLANQUE/ CHAPELLE DE CLAUSIS (por Molines-en-Queyras)

El ascenso a la Chapelle de Clausis, en el circo de la Blanche, es una de esas subidas que cambian completamente de carácter a medida que se gana altura. Partiendo de Molines-en-Queyras, de donde también parte el coloso col Agnel (2.744 m), la ruta se interna progresivamente en la alta montaña del Queyras hasta alcanzar los alrededores de la capilla y el refugio, situados en torno a los 2.400 metros de altitud.
La Chapelle de Clausis constituye además la puerta de entrada al espectacular cirque de la Blanche, uno de los grandes escenarios de alta montaña de Saint-Véran. La capilla se encuentra sobre una pequeña elevación dominando la entrada del circo y fue construida en 1846, siendo restaurada posteriormente. Más que un puerto de carretera convencional, Clausis debe entenderse como una ascensión de alta montaña que permite combinar ciclismo de carretera y gravel. La carretera de acceso deja paso a una pista sin asfaltar en el tramo superior, por lo que una bicicleta de gravel resulta mucho más apropiada para completar la ruta. La propia información turística del Queyras identifica diferentes accesos a la capilla y señala que la carretera de la mina es de tierra y que, durante el verano, se utiliza incluso un servicio de lanzadera.

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El recorrido alcanza los 2.497 metros, con unos 765 metros de desnivel acumulado en 12 km, una pendiente media del 6,4% y rampas máximas del 12%. La particularidad fundamental es que la primera parte está asfaltada, mientras que el tramo final pasa a ser de pista, circunstancia que convierte esta ascensión en una propuesta especialmente interesante para una bicicleta gravel.



📊Altimetría y características


  • Vertiente: desde Molines-en-Queyras.
  • Distancia analizada: 12 km.
  • Altitud inicial: 1.732 m.
  • Altitud máxima del recorrido: 2.497 m.
  • Desnivel positivo: 765 m.
  • Pendiente media: 6,4%.
  • Pendiente máxima: 12%.
  • Primer tramo asfaltado.
  • Paso posterior a pista de montaña.
  • Tramo final especialmente apropiado para bicicleta gravel.
  • Ascensión de alta montaña.
  • Objetivo: Chapelle de Clausis / Cirque de la Blanche.


  • La ascensión comienza en Molines-en-Queyras, dirección Saint-Véran, de donde también parte el coloso col Agnel (2.744 m) y una orientación hacia el sureste, ya a una altitud considerable, alrededor de los 1.730 metros. Por tanto, desde el primer momento estamos ante una subida de auténtica alta montaña, sin necesidad de esperar a los kilómetros finales para notar la altitud.
    Los primeros kilómetros, por la asfaltada D5, presentan una pendiente bastante uniforme. La altimetría muestra valores generalmente comprendidos entre el 5% y el 7%, suficientes para que la subida vaya ganando altura de manera constante sin necesidad de afrontar grandes rampas consecutivas.
    El perfil es especialmente agradecido para encontrar un ritmo regular. No hay grandes descensos que rompan la ascensión y el desnivel se acumula de manera progresiva, algo muy importante cuando se parte ya desde más de 1.700 metros.
    Alrededor de los primeros kilómetros aparecen los primeros sectores algo más exigentes, con porcentajes que se acercan al 8% al acercarnos a Saint-Véran. Son rampas que empiezan a marcar la diferencia, especialmente teniendo en cuenta la altitud y la longitud acumulada.
    La ruta se dirige hacia el fondo del valle de l'Aigue Blanche, siguiendo progresivamente el curso del valle. La vegetación todavía acompaña al ciclista durante buena parte de esta zona, aunque cada vez resulta más evidente el carácter alpino del entorno.
    Uno de los elementos más interesantes de esta ascensión es su progresiva transformación. La carretera permite inicialmente avanzar con relativa comodidad, pero la llegada a las cotas superiores modifica completamente la experiencia y convierte el recorrido en una verdadera ruta de montaña.
    La altimetría mantiene durante buena parte del recorrido porcentajes entre el 5% y el 8%. No se trata, por tanto, de una subida explosiva, sino de una ascensión de resistencia en la que el desnivel se va acumulando mientras la altitud aumenta de forma constante.
    Al superar los 2.000 metros, el paisaje comienza a abrirse. Los árboles van perdiendo protagonismo y aparecen progresivamente los grandes espacios pastorales de la alta montaña del Queyras. La sensación de aislamiento aumenta a medida que la carretera penetra en la cabecera del valle.
    El entorno de la antigua mina de cobre de Saint-Véran constituye otro de los puntos característicos del recorrido. La zona forma parte del itinerario tradicional hacia Clausis y permite entender la importancia histórica que tuvieron estas montañas más allá de su actual utilización turística y deportiva.
    En la parte superior comienza el cambio fundamental para el ciclista: el asfalto deja paso a una pista de montaña. Es aquí donde la elección de una bicicleta gravel adquiere todo su sentido, permitiendo continuar la ascensión sin abandonar el trazado ciclable.
    Este segundo sector debe afrontarse de manera diferente. La ausencia de asfalto obliga a prestar más atención a la trazada y al firme, mientras que las pendientes siguen siendo suficientes para exigir esfuerzo. La combinación de desnivel, altitud y terreno no asfaltado hace que el tramo final tenga una personalidad completamente distinta.
    La pista penetra ya en el espectacular cirque de la Blanche, un gran anfiteatro natural rodeado por cumbres de aspecto mucho más alpino. La Chapelle de Clausis aparece como un elemento perfectamente integrado en este paisaje abierto.
    La llegada a la capilla es uno de los momentos culminantes de la subida. Situada alrededor de los 2.400 metros, la pequeña construcción domina la entrada del circo y constituye un punto de referencia perfectamente visible dentro de este enorme espacio de praderas y montañas.
    Desde la Chapelle de Clausis, el paisaje se vuelve plenamente de alta montaña. El itinerario puede continuar hacia el Lac de la Blanche y su refugio, mientras que diferentes senderos permiten alcanzar lugares como el Col de Chamoussière, el Col de Saint-Véran o los Lacs Blanchet.
    La conclusión de la ascensión, alrededor de los 2.497 metros señalados en la altimetría aportada, representa por tanto mucho más que la coronación de un puerto. Es la entrada a uno de los grandes paisajes del Queyras: una subida larga, sostenida y progresiva que comienza como carretera de montaña y termina como aventura gravel en pleno circo de la Blanche.

    COLLE DELL'AGNELLO (por Sampeyre)

    El colle dell'Agnello es un gran paso de montaña situado en los Alpes Cocios que une los Altos Alpes franceses, a través del valle de Queyras con el Piemonte italiano, a los pies del Monte Viso. Fue inaugurado en el 1973 mediante la ampliación de un camino de mulas y tiene la brillante categoría de ser unos de los puertos más duros de los Alpes.
    Con una altura de 2744 m. es el segundo paso de montaña más alto de Italia, después del Stelvio, y tercero de Europa si contamos el col de l'Iseran. Sin embargo, es un puerto no demasiado conocido por el gran público y a veces subestimado por el Giro y el Tour, partiendo de la base que sus dos vertientes -especialmente la italiana- son realmente exigentes.
    Si analizamos sus datos en la altimetría nos damos cuenta de que es un puerto en su vertiente italiana con una longitud extraordinaria de 31,8 kms. con una media del 5,6% y un desnivel muy exigente de nada menos que 1780 m. Analizando el gráfico podemos observar la dureza de sus últimos 9 kms., con porcentajes inhumanos muy por encima del 10%. Puede consultar su vertiente francesa clicando el enlace.
    Fuente: altimetrias.net
    El paso en su vertiente italiana, la este, tiene una orientación inicial hacia el oeste remontando el valle de Varaita, para a partir de Casteldelfino continuar hacia el noroeste. Durante la escalada transitamos por la SP105.
    En esta misma localidad, Sampeyre, también tiene su inicio un puerto temible como es el colle di Sampeyre, en este caso conectando el valle del Varaita con el valle Maira. 
    En este inicio es donde podemos tener más problemas con el tráfico junto con los alrededores de Casteldelfino. Más  adelante, sobretodo en su fase final, apenas tendremos incidencias por el estilo. La vía es ancha pero en algunos sectores la encontramos un poco abandonada, cosa bastante normal en los puertos del Piemonte.
    En los primeros kms. transitamos por zona cómoda, con porcentajes en los primeros kms. irregulares alternando falsos llanos rampas del 4-5%. Pasamos por diferentes poblaciones como Calchesio, Villar o Torrette, entre otras.
    No es hasta pasado el km. 8 de la ascensión cuando nos aproximamos a tres curvas de herradura enlazadas cuando empieza a aumentar algo la dureza. Se trata de una rampa continuada entre el 6-7% que se diluye al entrar en la localidad turística de Casteldelfino.
    Pasado el largo falso llano donde se encuentra la población citada, aumenta de forma agresiva la pendiente del km. 11,5 al 14 aproximadamente con una media superior al 8% y las primeras rampas exigentes alrededor del 10-11%. En este sector realizamos dos amplias curvas de herradura.
    Estas primeras rampas pierden fuelle al acercarnos al muro de cemento que forma la presa del lago di Castello, perteneciente a la localidad de Pontechianale (aproximadamente en el km. 16-17).
    Al fondo vemos la presa del pantano. Una vez superada encontramos la entrada a la población citada, con algo más de un km. prácticamente llano.
    La vía pasa paralela al lago artificial en un lugar realmente bonito donde encontramos muchos transeúntes en busca de senderos para caminar.
    A poco más o menos de la mitad de la ascensión, de forma progresiva pero continua irá aumentando la dureza hasta coronar, teniendo su punto álgido los infernales 9 kms. finales.
    Dejamos a la izquierda el valle del Bellino para seguir decididamente hacia el noroeste. Entre las pequeñas comunidades de Madalena y Genzana encontramos un nuevo lugar comprometido con rampas máximas al 10% (km. 18-19 aproximadamente).
    Sin embargo, del km. 19 al 22 se reduce algo la pendiente y se estabiliza hasta la última población de la subida (Chianale) entre un cómodo 3-4%.
    Después de 22 kms. de subida y unos 850 metros de desnivel remontado podemos comentar que hasta esta localidad hemos realizado un puerto largo pero sin porcentajes desmesurados.
    Es precisamente a 9 kms. para coronar cuando el puerto adquiere esa dimensión de gran puerto alpino, remontado nada más y nada menos que casi 900 metros.
    Después de superar la barrera de la imagen superior tenemos una de las rampas más duras de la ascensión con un continuado 11% y cotas máximas que llegan al 14%. También se reduce el ancho de la calzada aunque curiosamente el final estaba perfectamente asfaltado.
    Como se puede apreciar en la secuencia de imágenes, se trata de un puerto expuesto a inclemencias, sin masa boscosa que nos pueda proteger. En este sentido, el final nos ofrece panorámicas impresionantes siendo un final realmente duro y espectacular.
    En una primera fase, con medias entre el 10-11% pasamos por cinco horquillas, teniendo su dificultad máxima en torno al km. 25 con una rampa matadora alrededor del 14-16%.
    Desciende mínimamente la pendiente (al 9%) en la recta de la imagen que nos dará pie a los últimos e infernales 4 kms., siempre con media cercanas al 10-11%.
    El final, como vemos en la imagen, no tiene desperdicio. Enlazamos diferentes curvas de herradura para superar el impresionante macizo que forma los dentes dell'Agnello (2850 m.). En su base vemos el refugio Mario Bottero (2699 m.)
    Las rampas más duras de la subida se encuentran a unos 3 kms. para coronar, concretamente entre el km. 28 y 29 de la escalada con cotas que superan el 15%.
    Los 2 kms. finales no tiene las rampas máximas de los kms. anteriores pero las medias siempre están sobre el 9-10%. Es un final realmente agónico.
    A finales de julio aún encontramos algunos restos de nieve cerca de la vía junto con pequeños lagos. En este final tan singular tan solo nos quedarán por realizar las dos curvas de herradura definitivas.
    Última curva para coronar este coloso a una altura de 2744 m., en aquel antiguo paso de burros para facilitar el comercio de quesos entre las dos bandas de la frontera convertido en todo referente cicloturista.

    COL AGNEL (por Ville-Vieille)

    Uno de los valles más inhóspitos de los Alpes Cocios franceses es el valle de Queyras, que nos ofrece el cuarto paso de montaña más alto de los Alpes y el primero entre dos países con una altura atómica de 2744 mts., el col Agnel. 
    Curioso hito fronterizo franco italiano.
    El puerto, fronterizo con el Piamonte italiano y al oeste del Monte Viso, es una auténtica joya en bruto, ya que no es demasiado conocido y está al nivel de los más duros colosos alpinos. Su inicio, en el mismo valle del Queyras, dista a pocos kms. del col de l'Izoard en su vertiente más conocida. Está en la lista de los puertos asfaltados más altos de Europa.
    Aunque poco conocido, el puerto se dio a conocer en el Tour 2008 para luego volverse a subir en 2011, después de realizar la escalada por su vertiente italiana, aún más terrible que la que nos ocupa. Sin duda estamos hablando de uno de los puertos más duros del universo cicloturista.
    La vertiente francesa pues, aunque más suave que la italiana, sigue siendo todo un hors categorie. Asentados en el Parque Regional de Queyras iniciamos la subida hacia el sur por la D5 y la D205T que nos conducirá hasta el Valle de Varaita y la región italiana de Monte Viso.

    El puerto, situados en la rotonda de la imagen inferior, en el inicio de la D5 tiene una longitud de 20,4 kms. al 6,6% y un desnivel a remontar de 1350 mts. Los últimos 7 kms. tienen una media por encima del 8% y numerosas rampas más allá del 10% además de ser uno de los diez puertos asfaltados más altos de Europa.
    Pasamos la población comentada con un km. inicial con una media un poco inferior al 7%, justo donde empieza la D5 comentada.
    Como no podía ser de otra manera en tierras francesas el puerto está perfectamente catalogado con altimetría km. a km. con carteles indicadores como el que vemos en la imagen.
    Los tres kms. transitan por zona boscosa y con medias, como hemos comentado, estabilizadas al borde del 7%.
    Después de superar un par de puentes pasamos un km. exigente (km. 3-4) con una media del 8% que poco a poco retorna a los porcentajes iniciales al llegar a la localidad de Molines-en Queyras.
    Aún en la localidad perdemos de vista la D5 (que conduce a Saint-Vèran, pueblo francés más alto) para girar a la izquierda donde se inicia la D205T dirección la frontera italiana.
    Nada más cambiar de vía nos topamos con una dura rampa al 12%, corta pero intensa, aunque la media del km. 5-6 es del 6,4%.
    La carretera hasta coronar se estrecha bastante, pero como vemos en la imagen se encuentra en perfecto estado.
    Bonita imagen del inicio de la D205T y el valle que conduce a por la D5 hasta apartada y pintoresca localidad de Saint-Vèran.
    Entramos en la localidad de Pierre Grosse después de pasar por el km. 6-7 con un porcentaje aproximado del 8%.
    Situados en una cota de 2000 mts., aún nos quedan más de 10 kms. para coronar. El paisaje es el típico prado de alta montaña como vemos en las imágenes.
    Si observamos la altimetría la parte media del puerto, entre el km. 9 y 12 es la más suave de toda la escalada con porcentajes entre el 2 y el 4%.
    Dejando a la izquierda de la imagen el macizo del Monte Viso, la zona más suave del puerto es el km. 10, con un falso llano sobre el 1-2%.
    Pero a 8 kms. de coronar la dificultad la padecemos rápido al ver el cartel que nos marca un nuevo km. con una media del 9,3%.
    La carretera se va enfilando por el margen izquierdo del valle. Después de un km. más suave (km. 14-15) volvemos a la carga a 5 kms. con un nuevo km. por encima del 9%.
    La mayor del puerto está expuesto a los perjuicios del viento la cual cosa nos puede dificultar aún más la escalada.
    A 4 kms. realizamos una espectacular curva de herradura instalados hasta las últimas rampas en un constante 8-9%.
    También, a 4 kms. para coronar ya podemos observar la cima del puerto. Parece que queda poco pero nos quedan una parte final que se hace realmente exigente.
    Entre el km. 17-18, con una media del 9% es donde encontramos las rampas más duras del puerto entre el 10 y el 12%.
    Preciosa curva de herradura cuando encontramos el refugio Napoleón, instalados en lugares estratégicos de los Alpes para su control militar y hoy en día albergue y restaurante.
    Entramos en el último km. al 8% con una rampa final que se endurece un poco más hasta casi el 10%.
    Desde la cima podemos observar los últimos metros de esta vertiente francesa y de todo el valle de Queyras.
    Con un paisaje casi lunar por encima de los 2700 metros entramos en territorio italiano.
    Coronamos con gusto y cansancio este puerto a 2744 mts. Para otro momento dejamos su vertiente italiana, aún más temible que esta.

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